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EXPLICÓ LAS SENSACIONES

El nadador de aguas abiertas, Matías Ola, intentaba batir un nuevo récord en su carrera: cruzar los 42 km del Canal de la Mancha nadando sin protección alguna. Pero el argentino debió abandonar el desafío, producto de una "hipotermia extrema" que le produjo el frío de dichas aguas de mar tras caer la noche. Posteriormente, el nadador explicó algunas de las fuertes sensaciones que le produjo semejante frío.

"No estaba preparado evidentemente para soportar tantas horas en aguas tan frías o por alguna razón mi cuerpo no reaccionó a estas temperaturas como había esperado. Estaba desorientado y me sacaron del agua porque veían que estaba en un cuadro hipotérmico bastante avanzado. Me subieron al bote y ya no me acuerdo más nada. Ni siquiera cómo llegué al hotel. Me levanté a la madrugada porque tenía vómitos y me di cuenta de que ya estaba en la cama y todo lo que había pasado" relató el tucumano de 34 años en diálogo con Clarín.

Posteriormente, Pablo Testa (su entrenador) explicó que la temperatura del agua terminó siendo mucho menor a la que el nadador había experimentado en la semana. Contó que a medida que se metían mar adentro, las condiciones empeoraban. Es por eso que después de 7 horas de nado (el objetivo era en menos de once) decidió sacar a Matías del agua. "Veíamos que el nado era como un zig zag, en dos oportunidades chocó su brazo con la embarcación. Me daba cuenta de que no abría los ojos, le hacía unas preguntas y no me contestaba o tardaba en contestarme. Y cuando lo hacía parecía que balbuceaba. Por eso decidí sacarlo", comentó el entrenador.

De todas maneras, el tucumano no se da por vencido: el año que viene tiene pensado regresar por la revancha.