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APUESTAS SEGURAS

Por Gonzalo Saá
Ilustración: Rodrigo Mirra

Hasta ahora, en todas las provincias que se eligió gobernador, ganó el oficialismo de turno. Sucedió en Jujuy con Gerardo Morales, de Cambiemos, en San Juan con Sergio Uñac por el PJ y en Río Negro con Arabela Carreras, de Juntos Somos Río Negro, solo por nombrar algunos.

Restan varias elecciones provinciales, de las cuales Cambiemos podría festejar en Capital Federal, provincia de Buenos Aires (la madre de todas las batallas) y Mendoza, mientras que el peronismo tiene muchas posibilidades en Chaco, Formosa, La Rioja, Salta y otras.

Una de las principales hipótesis de esta continuidad de los gobiernos provinciales es que, como nunca antes se vio, el Gobierno Nacional distribuyó el dinero de la Coparticipación Federal y permitió que las provincias mejoraran su situación. Eso permitió que los mandatarios locales pudieran hacer grandes gestiones y mejoraran sus cuentas.

Con solo una gobernación (la de Jujuy) en su haber, de entre las provincias que ya votaron, en Cambiemos no se fijan tanto en los resultados y se los atribuyen a una dinámica provincial. Un ejemplo es Córdoba que a pesar de que Juan Schiaretti (PJ) ganó la reeleción como gobernador, a la hora de la elección nacional confían en que la gente se inclinará por Macri como pasó en 2015. En Casa Rosada creen que Córdoba sigue siendo un bastión fuerte del gobierno.

En el oficialismo tabién confían en que el miedo a la vuelta de CFK hará que algunos gobernadores con buena sintonía con el gobierno (Schiaretti en Córdoba, Gutiérrez en Neuquén, Carreras en Río Negro y Ahuad en Misiones) se expresen a favor de la continuidad de Macri.

Desde el lado opositor que encabezan Alberto y Cristina Fernández tratan de darle importancia a los resultados, que a simple vista les favorecen, ya que el Justicialismo ostenta el mayor número de provincias «ganadas». Después de cada victoria provincial desde Unidad Ciudadana remarcan que es un mensaje claro de la sociedad pidiendo un cambio de gobierno.

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Todo indica que las elecciones presidenciales de octubre se definirán entre dos: Mauricio Macri que irá con Cambiemos por su reelección, contra el candidato de CFK, Alberto Fernández. Esto se debe a que ningún opositor se pudo meter en la «ancha avenida del medio» para luchar por el bastón de mando.

La campaña oficialista arrancó con la idea de mostrar mejoras en las obras públicas, haciendo un paralelismo entre cómo estaban durante la gestión kirchnerista y cómo están ahora. Por su parte, la oposición intenta mostrar los números económicos y atribuirle a este Gobierno todo el fracaso en esa materia.