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LA CARTA DEL HORROR

Las estudiantes abusadas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, quienes denunciaron a Mauro Aguirre (profesor de la misma que se encuentra preso desde el viernes y efectuó un pedido de libertad) difundieron este lunes a través de su representante, la abogada Viviana Beigel, una carta abierta en donde describieron los momentos sufridos y la complejidad para ser escuchadas dentro del establecimiento.

Sin dar sus nombres ni mostrar sus caras, las seis denunciantes dejaron la carta en manos de su representante, la cual fue leída durante una conferencia de prensa realizada en un auditorio del BACT (Bloque de Aulas Comunes Tecnológicas). En cuanto al imputado, que en esos momentos lideraba la agrupación AUN (Agrupación Universitaria Nacional), está acusado de 7 hechos de abuso sexual, algunos simples y otros con acceso carnal, por lo que arriesga una pena de hasta 20 años de cárcel.

Las frases más destacadas de la carta:

«Nuestras vidas no son las mismas, y ya no somos las mismas pequeñas estudiantes de 18 o 19 años que ingresaron a una agrupación universitaria con la adrenalina de comenzar la vida después de la secundaria, y con la convicción y los ideales de militar por causas, ideas, que creíamos justas»

Nosotras las denunciantes, sin conocernos, nos encontramos desesperadamente en diciembre del año pasado, con la necesidad urgente de destapar los miedos, angustias y horrores que pasamos mientras militamos en AÚN, pero también de todos esos años en los cuales no pudimos hablar».

«Invertimos horas de nuestro tiempo en psiquiatras y psicólogos durante años. Pero realmente empezamos a sanar en diciembre del año pasado, cuando finalmente pudimos asumir que habíamos sufrido abuso, violación y discriminación. Cuando pudimos contarnos las pesadillas recurrentes, las dificultades para establecer vínculos con el sexo masculino, los problemas que nos generó en nuestro cuerpo, incomodidad, problemas alimenticios. Pudimos contarnos el asco y la vergüenza. Pudimos encontrarnos y entendimos que esto nos cambió la vida rotundamente. Que emocionalmente hemos vivido con inestabilidad, porque teníamos una profunda herida que sólo podía sanar cuando nosotras habláramos.»

«Decidimos iniciar la denuncia correspondiente ante la Consejería de Género de la Universidad. Soportamos que dijeran que era persecución política, que no había un proceso justo para los denunciados, que mentíamos. Soportamos que nos exigieran ir al ámbito penal para creernos».

«El viernes pasado recibimos la noticia de que Mauro Aguirre fue detenido, y que tres personas Mario Codoni, Leandro Fontán y Lucía Fernández fueron imputados como partícipes primarios de los hechos que se le imputan a Aguirre».

«Una de nuestras motivaciones fundamentales para iniciar las denuncias fue la necesidad de saber que nosotras no seríamos cómplices de que las nuevas estudiantes de 18 años que ingresan a la Universidad pasen nuestro calvario».

«El daño para nosotras está hecho, pero nuestra mayor gratificación y reparación es saber que nunca más ninguna de estas personas podrá modificar rotundamente la vida de una joven».